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EDUCACION: CUESTIONO EL INGRESO IRRESTRICTO, UN TEMA "INTOCABLE" PARA LAS AGRUPACIONES ESTUDIANTILES
Delich propone debatir el ingreso a la universidad

El ministro de Educación sostuvo que no es posible formar una cantidad ilimitada de alumnos · Y dio como ejemplo a Medicina · Dijo que es necesaria una nueva Ley de Educación Superior

VICTORIA TATTI

El ministro de Educación, Andrés Delich, cuestionó la continuidad del ingreso irrestricto en las universidades nacionales. Y defendió la necesidad de "poner límites" a la cantidad de alumnos en algunas carreras como, por ejemplo, Medicina.

"El ingreso es uno de los instrumentos de la política educativa. Y, depende de cómo se use, puede ser positivo o negativo. Es como el bisturí de un médico, que lo usa para curar, o con el que también se puede asesinar. En el caso de Medicina es necesario poner restricciones, porque existen ciertas capacidades operativas y limitaciones objetivas para enseñar con calidad. En otros casos, como Ingeniería, con baja matrícula, se puede estimular el ingreso con becas u otros mecanismos", dijo ayer el funcionario en una conferencia de prensa en el Palacio Sarmiento, frente a periodistas de todo el país.

La propuesta de Delich inicia el debate sobre el ingreso irrestricto, defendido por las agrupaciones políticas estudiantiles. Fundamentalmente, por el radicalismo.

El ministro aclaró que el Poder Ejecutivo no puede tomar esta decisión: "Este será un debate propio de las universidades, que son autónomas y que pueden decidir sobre sus políticas de ingreso. La heterogeneidad de las universidades no permite pensar en una norma global y única para todas." Sin embargo, se preguntó: "¿Cuántos son los estudiantes que debe tener una universidad para seguir siendo universidad? ¿Qué matrícula puede tener una facultad: 20.000, 30.000, 40.000? ¿Cuál es la cifra razonable?"

Actualmente, 60 mil estudiantes en todo el país buscan convertirse en médicos en 9 universidades públicas y 14 privadas. La Argentina tiene actualmente alrededor de 90.000 médicos.

En todas las universidades privadas, para ingresar a Medicina hay que completar un curso de ingreso, rendir exámenes y pagar una cuota mensual de alrededor de 1.000 pesos. Este es el sistema en la mayoría de las facultades de Medicina de los países desarrollados: examen y cupo para el ingreso son dos pasos ineludibles.

Entre las públicas con mayor matrícula, la Universidad de Buenos Aires (UBA), con 21.849 estudiantes, y la Nacional de Rosario, con 9.959, siguen defendiendo el ingreso irrestricto. La Universidad de Córdoba -14.387 inscriptos para Medicina- acaba de implementar un cupo de 600 vacantes. Y en la Universidad Nacional de La Plata -6.888 alumnos en la carrera-, hay que aprobar un curso de nivelación.

El rector de la UBA, Oscar Shuberoff, eligió el silencio como respuesta a la propuesta de Delich. En su lugar, opinó el decano de la Facultad de Medicina, Salomón Muchnik: "Me parecen poco claras las declaraciones del ministro. Por lo tanto, no voy a opinar hasta que no tenga más precisiones sobre cuáles son sus ideas sobre los cambios en el ingreso a ciertas carreras."

Salomon Schächter precedió a Muchnik en el cargo y renunció a su cargo en agosto de 2000 por problemas internos de la Facultad. El ex decano, antes de alejarse de su cargo, defendió la limitación en el ingreso. "Estoy de acuerdo con Delich en que haya exámenes para limitar el ingreso a carreras como la de Medicina. El ingreso ideal sería de 900 plazas anuales, según un estudio de la capacidad educativa óptima de la Facultad de Medicina de la UBA. A veces se triplica ese cupo", sostuvo ayer.

En las próximas semanas, Educación convocará a una comisión de especialistas para que elaboren un documento sobre la realidad de la educación superior argentina y sus necesidades. Del resultado de este relevamiento, según Delich, surgiría un nuevo proyecto de Ley de Educación Superior para elevar al Congreso.

"Es necesario empezar a trabajar en una política de planificación de la educación superior que respete la autonomía de las universidades. En los últimos 20 años el Estado fracasó en esto. Por eso es necesaria una nueva ley que atienda a las necesidades del futuro, que la actual norma no contempla", dijo Delich.

La Ley de Educación Superior se aprobó en julio de 1995 y fue muy cuestionada por toda la comunidad universitaria. Entre otros puntos, habilita en su artículo 50 a las facultades de universidades con más de 50.000 alumnos a establecer su propio sistema de ingreso. Es el llamado "artículo Ferreira", en referencia al ex decano de Medicina de la UBA, Luis Ferreira. El ex funcionario lanzó el polémico y ahora derogado Curso Preuniversitario de Ingreso (CPI), sólo tres días después de sancionada la ley. Otro punto polémico de la norma legislativa, que fija normas que incluyen el financiamiento y la evaluación de las universidades, permite al Ministerio de Educación intervenir en los planes de estudio, la intensidad de la formación práctica de las carreras cuyo ejercicio pudiera poner en riesgo "la salud, la seguridad, los derechos, los bienes o la formación de las personas".

Clarín 5/4/01
http://ar.clarin.com/diario/hoy/s-03801.htm

EDUCACION: HASTA EL AÑO PASADO ENTRABAN UNOS 1.800 NUEVOS ALUMNOS
En Córdoba, ya hay un cupo de 600 ingresantes por año a Medicina

FABIAN GARCIA

Córdoba.- El cupo que limita a 600 el ingreso de estudiantes a la carrera de médico en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) está en marcha desde este año. Y provocó polémica porque sólo 179 jóvenes de 2.440 pasaron la primera evaluación.

La decisión tiene un componente simbólico y también político. En la Universidad de Córdoba nació y después se exportó a otros países de América la reforma universitaria de 1918, uno de cuyos ejes es el ingreso irrestricto.

Medicina condicionó el número de ingresantes a sus aulas, que antes tenían un promedio anual de 1.800 jóvenes. Pero esta vez el Consejo Superior de la UNC le dio un visto bueno provisorio.

La estrategia de la conducción de Medicina -una alianza de radicales y peronistas- fue poner sobre la mesa el informe de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), que validó sus títulos por tres años. Es decir, hasta el 2003. Ese análisis coincide con la autoevaluación que hizo la facultad. Allí se detallan una serie de puntos que tienen que modificar para conseguir una nueva aprobación de la carrera de médico:

· Adecuar el ingreso a un nivel acorde con la infraestructura docente, física y hospitalaria. Según Medicina, este número no debe pasar de 600.

· Aumentar la dedicación docente. El 60 por ciento de los mil profesores tiene dedicación simple, el 25 por ciento semi exclusiva y el 15 por ciento es full time. El número exigido es 100 por ciento.

· Medidas de corrección administrativa y de gestión.

· Un nuevo plan de estudios que incluya en el último año 1.500 horas de internado rotativo. Es decir, prácticas médicas en pediatría, toco-ginecología, cirugía y medicina interna. La capacidad de los hospitales de la ciudad de Córdoba permite la residencia de sólo 450 estudiantes, mientras que en la actualidad egresan 900 alumnos por año.

"Yo no me atendería con alguno de estos futuros médicos", le dijo a Clarín a fines del año pasado de sus propios alumnos el decano de Medicina, Pedro Saracho Cornet. Además defendió la calidad docente, cuestionó las academias donde se prepararon históricamente los ingresantes, señaló las falencias del secundario y aseguró que los chicos no saben razonar.

Dentro de ese esquema, la oposición más dura fue la de un grupo de alumnos que tomó el decanato durante casi una semana en reclamo de un nuevo examen y de menores exigencias. Pero fueron desalojados por la policía.

La próxima instancia será el recuperatorio del sábado, donde unos 1.800 aspirantes intentarán conseguir los lugares que quedan. Para el futuro, no hay indicios de que se detenga este proceso de selección, pero sí es probable que se discuta el modelo de la evaluación única.

Clarín 5/4/01
http://ar.clarin.com/diario/hoy/s-03901.htm

Delich quiere limitar el ingreso en la Universidad
Le preocupa las dimensiones de la UBA

Constituirá un "equipo de notables" para elaborar una nueva ley de educación superior Propone restringir la admisión en Medicina y estimular con becas el acceso a otras carreras

Con la mirada puesta en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde en los últimos cuatro años la población estudiantil creció un 38% y llegó a 253.000 alumnos, el ministro de Educación,Andrés Delich, anunció ayer la intención de limitar el ingreso en las universidades nacionales.

Lo hizo al anunciar que convocará a figuras independientes y destacadas de la vida intelectual y universitaria del país para comenzar a discutir los lineamientos de una nueva ley de educación superior, que reemplazará a la sancionada en 1995.

La tarea estará a cargo de un "equipo de notables", que coordinará el médico cordobés y ex ministro de Educación Hugo Juri, quien ayer se reunió con Delich. El objetivo será planificar estrategias que permitirían, por ejemplo, establecer exámenes de ingreso para acceder a los estudios superiores, entre otras acciones que hoy son resistidas por la conducción de la UBA.

De acuerdo con los principios de la autonomía universitaria, reconocida por la Constitución nacional, la fijación de cupos o exámenes de ingreso es una atribución exclusiva de cada universidad. La intención de Delich es sentar las bases para una planificación por consenso que evite la superpoblación estudiantil en las carreras con más demanda en la sociedad.

Entre otras iniciativas, Delich mantiene la propuesta de su antecesor de establecer un examen a los graduados universitarios como un mecanismo para evaluar la calidad de las instituciones de enseñanza. También promueve la formación de los colegios universitarios, que permitirá descomprimir la matrícula estudiantil en los primeros años de las carreras, al permitir que sean cursados en institutos terciarios acreditados.

"Habrá que preguntarse hasta qué punto se puede garantizar en una medida razonable el funcionamiento de carreras o facultades que tienen más de 40.000 alumnos", comentó Delich, con referencia a la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, la más poblada del país. De todas las propuestas, la intención de abrir la puerta para establecer exámenes de ingreso -una modalidad que ya existe en varias universidades nacionales- es la que más rechazos suscita en la UBA.

La Nación 5/04/01

 

Límites en el acceso a la Universidad: la propuesta de Delich
Se renueva el debate por el ingreso

El ministro de Educación convocará a un consejo de notables para estudiar una planificación de la política universitaria

Para el Gobierno hubo en los últimos 20 años un fracaso en la enseñanza superior El equipo de trabajo será encabezado por Hugo Juri Se espera un arduo debate en la UBA

A dos semanas de su asunción, el ministro de Educación, Andrés Delich, abrió un nuevo frente de tormenta que amenaza con provocar controversias en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Propuso discutir la posibilidad de fijar límites en el ingreso universitario, un tema que desde 1983 viene generando fuertes rechazos en la comunidad universitaria.

"Somos respetuosos de la autonomía de las universidades. Pero en los últimos 20 años hubo un fracaso y una incapacidad absoluta del Estado en la planificación de una política de educación superior", dijo el ministro Delich, al justificar la convocatoria a un equipo de expertos para discutir las nuevas pautas que serán enviadas al Congreso para la sanción de una nueva ley de educación superior.

El equipo de "notables" será encabezado por el ex ministro Hugo Juri, que durante su gestión avanzó en iniciativas destinadas a promover la calidad de la enseñanza universitaria. A esa finalidad apuntaban la propuesta del examen final a los graduados universitarios -recibida con severas críticas por las instituciones privadas- y la creación de los colegios universitarios, anunciada por el presidente Fernando de la Rúa ante el Congreso, en la apertura de las sesiones ordinarias.

Ambos proyectos serán continuados, aseguró ayer Delich, que también confirmó que el secretario de Educación Superior, Juan Carlos Gottifredi, no sólo continuará en su cargo sino que será su viceministro.

Un instrumento más

"Los exámenes de ingreso son un instrumento de la política educativa. Depende de cómo y con qué sentido se lo use puede ser una herramienta positiva o negativa. Es como el bisturí de un médico: puede curar o puede lastimar", declaró Delich.

El ministro explicó su propuesta en un diálogo con periodistas, tras hablar en el acto de cierre del seminario "El papel del periodismo en educación", que durante dos días organizaron el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE), que depende de la Unesco, y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

"Habrá que preguntarse hasta qué punto se puede garantizar en una medida razonable el funcionamiento de carreras o facultades que tienen más de 40.000 alumnos, como una sede ubicada a siete cuadras de este ministerio", comentó el funcionario, en referencia a la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, que con casi 58.000 estudiantes es la más poblada del país.

Consideró, además, que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que agrupa a los rectores de las universidades estatales, debería tener un papel más activo en la articulación de las políticas de educación superior."No sólo debe alzar su voz cuando está en juego la defensa de la educación pública", comentó.

El debate con Shuberoff

La convocatoria a la discusión de una nueva ley de educación superior podría derivar en un nuevo cortocircuito de las nuevas autoridades educativas con el rector de la UBA, Oscar Shuberoff, puesto de manifiesto tras la asunción de Delich.

Recientemente, en una entrevista conLa Nación, el flamante ministro señaló que el dirigente radical que llegó a la conducción de la UBA hace 15 años había cumplido una etapa.

Retomando el ejemplo de Ciencias Económicas, Delich renovó ayer su ofensiva e invitó a preguntarse "cuántos estudiantes tiene que tener una universidad para seguir siendo considerada una buena institución".

El ministro señaló que se deben discutir los problemas ocasionados por las dimensiones excesivas de las unidades académicas. Incluso, afirmó que en una misma universidad se pueden aplicar criterios diferentes.

"Quizás en la UBA, por ejemplo, podría ser conveniente limitar la admisión en Medicina y, al mismo tiempo, estimular, mediante becas y un ingreso directo, la oferta de carreras que vienen perdiendo matrícula y que el Estado quiere promover, como Ingeniería u otras ramas del conocimiento", explicó Delich, que tras el retorno de la democracia, en 1984, encabezó la consolidación de Franja Morada en el movimiento estudiantil y presidió la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA).

Fuentes cercanas al ministro recordaban ayer, precisamente, que antes de la llegada de Shuberoff al Rectorado, en 1986, se avanzó en la UBA en un proyecto para descentralizar la casa de estudios, tal como ocurrió en 1971 con la Universidad de París, que se dividió en 17 sedes.

Ese intento de división se promovió durante la gestión normalizadora del doctor Francisco Delich -padre del actual ministro-, que encomendó su análisis a una comisión integrada por los doctores Jorge Taiana, Julio Olivera y Alberto C. Taquini (h.). Coordinado por la arquitecta Patricia Angel, el equipo redactó un documento, que fue desestimado con la llegada del rector Shuberoff.

Mariano de Vedia
La Nación 5/04/01

Límites en el acceso a la Universidad
Apoyo con reservas de Shuberoff

El rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Oscar Shuberoff, dijo ayer que coincide con el ministro de Educación, Andrés Delich, en la necesidad de introducir cambios en la ley de educación superior. Sin embargo, puso objeciones frente al intento de promover límites al ingreso masivo de estudiantes.

"Hay maneras progresistas de planificar toda la actividad universitaria, no sólo el acceso a los estudios de grado, y maneras francamente reaccionarias de hacerlo", precisó el rector, que en su gestión de 15 años consolidó la vigencia del Ciclo Básico Común (CBC). Anualmente ingresan en la UBA por este sistema unos 60.000 estudiantes.

En diálogo con La Nación, Shuberoff afirmó que la planificación del ingreso en las universidades "es una discusión que la universidad todavía se debe y es bueno que se dé". Y recordó que "en la UBA venimos sosteniendo que hay que modificar la ley de educación superior desde que fue sancionada, durante el gobierno anterior. Además, la cuestionamos exitosamente ante la Justicia".

Se refirió, así, a la acción judicial por la cual la UBA logró que se declararan inconstitucionales algunos artículos de la norma. Por ejemplo, el que afirma que las facultades de las universidades con más de 50.000 alumnos pueden establecer su propio método de ingreso. Ese artículo fue la fuente de encendidas controversias con el doctor Luis Ferreira, ex decano de Medicina, que promovió su propio curso de ingreso, al margen del CBC. También objetó la norma que determina la obligatoriedad de someter sus carreras a la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau).

La UBA ganó en primera instancia, pero, por problemas administrativos, el Ministerio de Educación, durante la gestión de Susana Decibe, no presentó a tiempo la apelación. Por eso, en términos concretos, para la UBA esta ley no existe.

La Nación 5/04/01

Límites en el acceso a la Universidad
La FUA está dispuesta a discutir el proyecto

"No aceptamos medidas de carácter restrictivo o eliminatorio, pero sí estamos de acuerdo en discutir con toda la comunidad universitaria una política de planificación del ingreso, de la retención y del egreso de estudiantes", afirmó el presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Manuel Terrádez, al ser consultado por La Nación.

Aclaró que no conoce la propuesta de Delich, pero sí el caso de la Universidad Nacional de Rosario, donde en Medicina se aplica "una verdadera política de planificación del ingreso: los aspirantes hacen un curso para tomar contacto con docentes, conocer el plan de estudios y la realidad de la profesión".

Por su parte, el rector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Aníbal Jozami, afirmó que "hay elementos en la ley de educación superior que deben ser respetados. No hay que tener miedo en decir que los mejores deben ingresar en la universidad. Eso debería complementarse con un sistema de becas para compensar las desigualdades sociales".

El rector de la Universidad Nacional de Misiones, Jorge Bettaglio, dijo: "Con el tema del ingreso tenemos que ser cuidadosos. Pienso que el Estado tiene la obligación de fijar políticas. Las universidades nos hemos escondido muchas veces en la autonomía y eso ha sido un error. No podemos seguir autoprotegiéndonos".

La Nación 5/04/01


Páginas de los medios consultados
http://www.rockefeller.edu/labheads/nottebohm/nottebohm.html

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