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El Pais (España),  20 de junio de 2001
Einstein y el primer eclipse de Sol del milenio
Por A. Rivera (Enviada especial de El Pais a Bulawayo)

Astrónomos españoles repetirán mañana en Zimbabue un experimento que demostró la relatividad

Según la teoría de la relatividad general de Einstein, las estrellas que se ven cerca del Sol durante un eclipse total deberían observarse ligeramente desplazadas en el cielo respecto a su posición correcta porque la masa solar curvaría los rayos de luz procedentes de ellas. Es lo que van a comprobar con técnicas avanzadas astrónomos españoles.

El intento de demostrar la teoría de la relatividad general motivó dos viajes científicos realizados en 1919, pocos años después de que Einstein anunciara su revolucionaria teoría sobre la gravitación, para hacer el experimento el 29 de mayo de ese año. Las dos expediciones obtuvieron las ansiadas imágenes del Sol tapado por la Luna; en septiembre, el gran físico fue informado de la demostración de su teoría y dos meses después, el 6 de noviembre de 1919, se anunció a bombo y platillo a todo el mundo esta gran revolución científica. La clave era el eclipse total de Sol. ¿Por qué ? Sencillamente porque cuando brilla el Sol, no se pueden ver las otras estrellas.

Mañana, a las 15.13, hora peninsular, un equipo de astrónomos españoles repetirá en Zimbabue la famosa observación de las estrellas cuya luz atraída gravitatoriamente por el Sol demostró que Einstein tenía razón, pero con equipos modernos de observación y cámaras electrónicas. Lo hará durante el primer eclipse total de Sol del milenio, que sólo será observable desde una franja que cruza el continente africano.

'Hemos traído para este experimento un telescopio de 20 centímetros de diámetro, controlado desde un ordenador portátil y con un CCD (coupled charge device, el dispositivo de las cámaras de vídeo digitales y de las modernas cámaras astronómicas), en lugar de las placas que utilizaron en 1919', explica en Zimbabue Alejandro Oscoz, jefe de operación de los telescopios del Observatorio del Teide (Canarias) y responsable del experimento de la relatividad en la expedición científica Sheilos 2001. Decenas de grupos internacionales de astrónomos, incluido uno de la NASA, se han desplazado a esta zona para seguir el eclipse.

Rango óptico

Los astrónomos españoles, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), liderados por Miquel Serra-Ricart, realizarán durante el eclipse también observaciones de la corona solar y de la radiación. Pero es el experimento de la relatividad de Einstein el que supone el mayor reto. 'No porque vayamos a demostrar ahora que Einstein tenía razón, ya está más que demostrado', comenta Oscoz. 'Pero esta observación se ha realizado pocas veces durante los eclipses desde 1919 y, que yo sepa, ninguna vez con CCD, en el rango óptico'.

La famosa observación de 1919, que lideró uno de los científicos más encumbrados de la época, sir Arthur Eddington, se remonta a los trabajos de principios de siglo de Einstein. Su relatividad general es una teoría de la gravitación que supera a la de Newton, correcta esta última sólo para velocidades muy pequeñas en comparación con la de la luz. Y en su marco, Einstein dedujo que la fuerza de la gravedad se acopla a la energía -y no a la masa, como pensaba Newton-; por tanto, si los fotones tienen energía, sienten la atracción gravitatoria del Sol.

¿Y qué pasa durante un eclipse? Independientemente de que el Sol esté tapado por la Luna o no, todos los fotones (las partículas de la luz) que pasan por las proximidades de la estrella sienten la atracción de su gigantesca masa y son atraídos. Así, los rayos de luz de un astro más lejano, en lugar de seguir una trayectoria rectilínea, resultan curvados al pasar cerca del Sol. Pero durante el eclipse, al quedar tapada la luz cegadora de nuestro astro, se ven estrellas en el cielo oscurecido y los astrónomos pueden medir con precisión su posición, constatando que los rayos de luz de las estrellas lejanas y su posición parecen estar desplazados en el cielo. Por supuesto, hay que hacer observaciones de control del mismo trozo del cielo para comparar luego las posiciones exactas de las estrellas con la presencia del Sol y sin ella.

Los físicos prefieren explicar este efecto de la relatividad general diciendo que los fotones siguen una trayectoria más larga en presencia de una gran masa como el Sol porque éste deforma el espacio-tiempo igual que una bola de acero deforma un cojín y una canica que pase cerca de ella recorre más superficie del cojín si está hundido.

'En realidad, las observaciones del eclipse de 1919 tenían un error tan grande que no demostraban la teoría de Einstein, pero sí descartaban la teoría de la gravitación de Newton', explica Oscoz. Es que determinar con suficiente exactitud la posición de unas estrellas cerca del Sol durante un eclipse es muy difícil. 'Pero Einstein era ya muy famoso en aquella época y dieron por buena la demostración, aunque tardaría tiempo en verificarse realmente', continúa el astrónomo del IAC.

Eddington, consciente de la importancia revolucionaria de la teoría de la relatividad general presentada por Einstein en 1915, quería haber hecho en 1917 el experimento del eclipse, pero la Guerra Mundial lo impidió. La ocasión de 1919, cuando además el Sol estaría en la región de unas estrellas relativamente brillantes, las Hiades, lo que facilitaba la observación, no podía escaparse. Los británicos planearon dos expediciones gemelas en barco: una, en la que iba el astrónomo real sir Frank Dyson, se dirigió a Sobral (Brasil); la otra, con Eddington a bordo, fue a isla Príncipe, en el golfo de Guinea, cerca de la costa africana.

La emoción acompañó al grupo de Eddington hasta el último momento, ya que el día clave, el 29 de mayo, amaneció nublado. Pero el cielo se despejó justo unos minutos antes del eclipse total y el gran científico británico pudo tomar sus ansiadas fotografías, que reveló e intentó analizar allí mismo. A los pocos días, estaba convencido de que tenía la prueba de que su colega Einstein estaba en lo cierto. Dyson tuvo más suerte con la meteorología y logró sacar siete placas del cielo despejado con el sol oculto.

El análisis del material llevó varios meses, hasta que el 6 de noviembre de 1919, en una reunión conjunta de la Royal Society y de la Royal Astronomical Society, se anunciaron los resultados de las expediciones gemelas, relata John Gribbin en su libro En busca del Big Bang (Ediciones Pirámide). Las publicaciones de la época dieron titulares como La luz no va en línea recta, Revolución en la ciencia, Las ideas de Newton han sido derribadas y Espacio deformado. Había triunfado una de las dos grandes revoluciones de la física contemporánea. 'En 1922 se repitieron las observaciones durante el eclipse total de Sol en Australia', explica Oscoz. 'Después se han hecho media docena de veces más, pero son observaciones muy críticas'.

Mañana, los astrónomos españoles en Zimbabue tienen casi cuatro minutos de ocultación total del Sol para hacer sus mediciones. Volverán a Zimbabue, a la misma zona, dentro de un año y medio, ya que allí se contemplará entonces otro eclipse solar total. 'Esto permitirá no sólo ver de nuevo el fenómeno, sino también hacer las observaciones de control, durante la noche, del mismo campo de estrellas que observaremos ahora deformado por el Sol y comparar con precisión la posición de los astros', adelanta Oscoz.

Ahora, todo depende de la meteorología, esa amenaza eterna para los cazadores de eclipses.

Varios métodos con un mínimo error

La teoría de la relatividad general se ha verificado con diferentes experimentos. La observación de estrellas durante un eclipse de Sol es sólo uno de ellos, y otro es la medida de las posiciones de cuásares lejanos con radiotelescopios, pero hay otros métodos muy precisos, con un error igual o inferior al uno por mil.

Luna y Tierra. Si la relatividad general es correcta, la Tierra y la Luna caen igual hacia el Sol, atraídas por la gran masa de la estrella, mientras que según las teorías alternativas de la gravedad, la Luna caería de un modo ligeramente distinto según esté más o menos lejos del Sol, en comparación con la Tierra. Para medir la órbita de la Luna, los físicos miden la distancia de la Tierra a la Luna con precisión de centímetros.

Mercurio. Las órbitas de los planetas alrededor del Sol son elípticas, con la estrella en uno de los focos, pero la trayectoria de uno de los planetas, el pequeño Mercurio, tuvo perplejos a los científicos durante mucho tiempo, porque en lugar de seguir siempre la misma elipse se desplaza ligeramente. Con el tiempo, la trayectoria de Mercurio sigue un dibujo similar al perfil de los pétalos de una flor como si cada uno de éstos fuera una órbita. Sólo con la relatividad general pudo explicarse con exactitud y la medición precisa de este fenómeno, llamado el avance del perihelio de Mercurio, es otro método de medir y verificar las predicciones de la teoría de Einstein.

Radar y Marte. Según la relatividad general, el tiempo transcurre más lentamente en presencia de un mayor campo gravitatorio, de manera que un reloj situado en lo alto de la torre Eiffel va imperceptiblemente más deprisa que uno situado en la base del monumento. Para verificar esta predicción, los físicos han rebotado señales de radar en Marte cuando éste se encuentra al otro lado del Sol respecto a la Tierra y cuando se encuentra lejos de la estrella, comprobando que el tiempo empleado por el haz de señales de radar en ir y volver es superior cuando pasa cerca del Sol y éste ejerce su influencia gravitatoria haciendo que el tiempo transcurra más lentamente.

Ondas gravitatorias. Dos estrellas de neutrones (cuerpos de enorme densidad) que orbitan una alrededor de otra y emiten ondas gravitatorias verían el periodo de sus órbitas acelerarse de un modo determinado. Esta predicción fue comprobada con un error del 1%.

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La Nación,  18 de junio de 2001
Los argentinos y la crisis
El escepticismo y la tristeza arrasan con el ánimo de la gente.
Aumentaron las consultas psiquiátricas derivadas de las patologías sociales

En los servicios de salud se observan cuadros clínicos cada vez más severos Los principales grupos de consulta son la clase media empobrecida y la que alguna vez fue clase media
alta

Se siente en el aire, se trasluce en las caras, se palpa en  las calles. Lo reflejan las estadísticas de caída del  consumo, la postergación en las decisiones de compra, el escepticismo y la desmoralización que trasuntan las conversaciones cotidianas, el temor y el desconcierto frente a un futuro incierto.

Hay tristeza en el alma de los argentinos, y lo que convierte el asunto en un tema de preocupación social es que ese sentimiento de frustración parece cada vez más generalizado.
"A mí me está costando salir a la calle. Me hace mucho daño ver mendigos en todas las cuadras y sentir que, más allá de darles una moneda a uno u otro, yo no les puedo solucionar la vida ni puedo mejorar las condiciones de los millones de personas que están sufriendo", dice Carlota González, abogada, vecina de la iglesia de San Nicolás de Bari, sobre la avenida Santa Fe.
La "depre" no distingue clases sociales, puede tener distintos matices y presentarse con diversas manifestaciones, pero significa para la gran mayoría de la gente un enorme
desgaste psicológico.

"Si en una sociedad como la argentina, las encuestas  indican que al menos el 60 por ciento de las personas teme perder  su trabajo, esta vivencia de amenaza produce sentimientos de angustia y un temor a la inexistencia por desinserción social. Y eso nos comprende, en mayor o menor medida, a todos", dice Javier Lúpiz, ingeniero que logró reubicarse después de estar casi un año desempleado.

Se trata de temores profundamente dolorosos para el ser humano, porque conllevan el fantasma de la precarización de la vida personal y social.

Esta realidad se refleja cada vez más en las consultas a los servicios de salud de centros públicos y privados. "Históricamente, teníamos un 75% de consultas por patologías típicamente psiquiátricas, como psicosis o esquizofrenias. Hoy la tendencia se dio vuelta y ese porcentaje
corresponde a consultas derivadas de la patología social", dice la licenciada Silvia Gross, coordinadora del servicio de Violencia Familiar del Hospital de Emergencias Psiquiátricas
Torcuato de Alvear, que depende del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Según explica, los factores de riesgo que empujan a la gente a la consulta psiquiátrica en un hospital público son el desempleo, el aislamiento, no tener un proyecto de vida o verlo coartado, o la falta de contención familiar.

"Eso produce apatía, tristeza, depresión, decaimiento, desgano, y la curva de estos síntomas ha aumentado de manera exponencial", dice Gross. También comenta que el perfil de pacientes que llegan a la guardia del establecimiento asistencial es de clase media empobrecida y de clase media que alguna vez fue media alta.

"La clase baja ni llega, porque no tiene los medios para hacerlo, salvo casos extremos que ingresan en una ambulancia o derivados de un juzgado", dice.

La gente va a buscar al hospital respuestas que no encuentra en otro lado. "No dan más", reconoce Gross. Pero también admite que, desde la consulta médica, es poco lo que se
puede hacer porque este tipo de paciente necesita respuestas que los profesionales de la salud no están capacitados para dar: trabajo, ayuda social, medios para que los chicos no abandonen la escuela a edades cada vez más tempranas y un cúmulo de recursos para paliar el maltrato y la violencia intrafamiliar.

Los carteles en los locales comerciales dicen "Nos vamos", "Liquidamos todo", "Venta total por cierre". Las estadísticas de las cámaras empresarias al respecto son descorazonantes: solamente en la Capital Federal, unos 120.000 locales han bajado sus persianas. Los planes de compra de bienes durables, por dar sólo un ejemplo, están en su punto más bajo desde marzo de 1999.

Síntomas
"Si se pudiera leer en el alma de la gente, tal vez el sentimiento de clausura y de bajón estadístico no sería muy diferente", dice Enzo Bo, empleado de una de las principales perfumerías de la avenida Córdoba, que conoció años de gloria y que hoy está en convocatoria de acreedores.
El dato vale porque tres años de depresión económica influyen, necesariamente, sobre el estado anímico de la gente. Lo señaló, a principios de mayo último, Domingo Cavallo. "En la Argentina hay depresión, no sólo económica, sino también anímica", diagnosticó.

Los jóvenes y no tanto se agolpan en las embajadas buscando un salvoconducto a la esperanza. Las conversaciones giran en torno de un único tema: lo mal que estamos.

"Lo que prevalece en este momento es la sensación de la gente de su imposibilidad de solucionar las cosas", dice José Eduardo Abadi, médico psiquiatra y psicoanalista.

"Hay miseria y hay una imposibilidad de compartimentar una miseria que ya no responde más a barrios ni sectores. Entonces, ver a las personas carecientes y a los desposeídos produce tristeza, pero también angustia, desconfianza y miedo."

Ya en 1994 la Organización Mundial de la Salud sindicó a la pobreza como el principal factor de enfermedad en el mundo. Pero en 2000 recomendó a los países prestar especial atención a la depresión como un problema clave de salud en el tercer milenio "En el plano de la salud mental, la depresión y la ausencia de proyectos son los factores fundamentales de patología mental y en crecimiento exponencial", se advierte desde el organismo.

Según explican los médicos, la depresión tiene que ver con la pérdida de lugares o el temor a la pérdida de lugares y a la ausencia de proyectos, que prevalecen hoy en el panorama de una gran mayoría de los argentinos.

"La situación social y económica es de tal gravedad que nosotros observamos que los pacientes hacen cuadros clínicos más severos que hace una década", dice la doctora Lucila Rodríguez Pirovano de Agnese, jefa del área de Psicopatología Infanto Juvenil del Hospital de Clínicas José de San Martín. "Los niños y adolescentes concurren con cuadros clínicos de mayor complejidad y severidad, por un notable aumento en la conflictiva de los divorcios de sus padres o por secuelas de situaciones familiares que les provocan trastornos de ansiedad, trastornospsicosomáticos y otras respuestas graves a los problemas más complejos que están viviendo los adultos", dice.

Agnese reconoce que no es mucho lo que se puede hacer desde la terapéutica para paliar los problemas de inestabilidad emocional que producen en la familia la falta de trabajo, la disminución notoria de los ingresos, el impacto que causa en los chicos su traslado de la escuela privada a la pública y, sobre todo, la falta de continuidad en los tratamientos -a pesar de ser un hospital público- por razones económicas. "Salir de aquí es un problema que excede a los médicos y que comprende a políticos y gobernantes", opinó.

Carlos Díaz Usandivaras, director del Instituto de la Familia, centro de docencia, investigación y asistencia en terapia familiar sistémica, cree que en la Argentina hay una gran cantidad de ciudadanos en estado de indefensión aprendida: sienten que, hagan lo que hagan, las cosas en el país serán siempre iguales.

"Pero hay también un problema de expectativas. Los argentinos hace muchos años que venimos siendo tratados como niños de pecho, y eso nos ha llevado a un vaciamiento de la autoestima. Churchill fue demoledor cuando pidió al pueblo inglés sangre, sudor y lágrimas. Pero al hacerlo estaba diciendo a la gente "ustedes pueden". A nosotros nos tratan como a irresponsables, nos venden consignas para idiotas, como lo del "blindaje" y tantas otras", opina.

Para Díaz Usandivaras sólo podremos empezar a recuperarnos cuando hagamos una autorreflexión sobre todo esto y comprendamos que no hay salidas mágicas ni dirigentes salvadores.

"La respuesta está dentro de nosotros mismos", reflexionó.

Por Carmen María Ramos
Para La Nación

Disyuntiva
"¿Podremos en algún momento los argentinos pasar por la sana depresión reparatoria, o nos empecinaremos en encontrar persecutoriamente la culpa en otros?", se pregunta Eduardo
Padilla, médico psiquiatra y terapeuta familiar.

"No descuidemos esta enfermedad: la historia tiene un gigantesco cementerio de perseguidos y perseguidores. Los argentinos estamos otra vez demasiado cerca de ese macabro escenario, ya conocido", advierte Padilla, que, además, es presidente de la Fundación Familia y Comunidad.
http://www.lanacion.com.ar/01/06/18/dg_313526.asp

 

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El País (España),  21 de junio de 2001
La Argentina, ¿fue o es?
Por Julio María Sanguinetti

Alguna vez alguien dijo que los países podían clasificarse en cuatro categorías: primero, los desarrollados; luego, los subdesarrollados; tercero, Japón, que no puede explicarse que sea desarrollado, y, finalmente, la Argentina, que nadie puede explicar cómo es subdesarrollado.

Más allá del humor negro hay una aguda observación. No es sencillo explicar cómo el Japón, una isla sin recursos naturales, con una estructura social tradicional basada en una rígida estructura familiar y un gobierno de "los viejos" llegó a ser la segunda potencia capitalista. Tampoco resultan muy a la mano las explicaciones sobre la Argentina, que es lo opuesto. Un magnífico territorio, con todos los climas; recursos naturales notables, desde gas y petróleo hasta ríos y tierras; una población con un nivel cultural promedio elevado, espíritu de iniciativa, inquietud. Es verdad que hoy en día disponer de recursos naturales ya no tiene el valor de antes, pero que de las entrañas de la tierra surja la energía, o que una ubérrima pampa húmeda posea el máximo de fertilidad, o que los ríos montañosos permitan construir con facilidad represas, no deja de ser una gran ayuda.

La particularidad histórica de la Argentina es que "fue" desarrollada. Raúl Alfonsín, en un libro titulado "La cuestión argentina", dice que en 1880 pocos podrían haber adivinado que aquel país deshabitado y convulsionado sería 50 años después el más desarrollado de América latina y uno de los más ricos del mundo; del mismo modo, pocos podrían haber predicho que el país próspero y democrático de 1930, 50 años después sería un país arrasado por la intolerancia y la decadencia económica.

Recientemente, Mariano Grondona recordaba que en 1908 la Argentina tenía un producto por habitante superior a Alemania, Japón, Francia, Suecia, Holanda y, por supuesto, de lejos mayor que Italia y España. Sólo siete países encabezados por Gran Bretaña y Estados Unidos lo superaban. Y evocaba que en 1928, en los preludios de la gran crisis mundial, la Argentina estaba en el duodécimo lugar, todavía muy por encima de Japón, Suecia, Austria y, naturalmente, Italia y España. Si la Argentina, concluía, siguiera en el puesto duodécimo de aquel 1928, tendría hoy un producto por habitante de 26.000 dólares, cuando el que posee es inferior a 8000.

Riqueza urbana

Lo curioso es que cuando se llega a Buenos Aires y se recorren sus magníficas plazas, bordeadas de palacetes de la belle époque, se ven llenos sus restaurantes, donde el buen gusto rivaliza con la sofisticación gastronómica, se lee la cartelera de exposiciones en museos y galerías de arte o de espectáculos teatrales y musicales, se tiene la sensación de que la vieja Argentina sobrevive.

Podría sospecharse, sin embargo, que los grand y petit hoteles son sólo vestigios históricos; sin embargo, bastará recorrer la expansión edilicia deslumbrante del Puerto Madero, reciclando hacia la posmodernidad un abandonado recinto portuario u observar cómo se levantan dos vanguardistas museos privados, Constantini y Fortabat, para reavivar esa sensación de estar en un país culto y dinámico. No obstante, si hablamos con los hombres de empresa o los funcionarios que entran y salen de esas resplandecientes torres, nos encontramos con un país enfurruñado, descreído de su futuro, agobiado por reiterados ajustes económicos que no terminan de cuajar.

Ellos nos hablan de un campo endeudado, de una industria cuasi quebrada, de una clase media que no siente un destino para sí misma, de una pobreza creciente. Son gente inteligente, de la que sobra en la Argentina, país de talentos en todas las disciplinas, aun las científicas.

El cuestionamiento no es igual al de aquellos países, los centroamericanos por ejemplo, que nunca fueron. El problema es que la Argentina "fue"y ya no es. O no siente que es. La Argentina creyó que era rica, y lo era, efectivamente, cuando la ganadería y los cereales brillaban más que el oro. Pero hoy ya no es así. Y la sensación de opulencia fue sólo embriaguez pasajera en los tiempos de la industrialización a la fuerza o la privatización acelerada.

Las explicaciones menudean. Se menciona la corrupción, pública y privada. La falta de garantías jurídicas para la inversión. La debilidad de un empresariado nostálgico del proteccionismo. La mediocridad de una vida política canibalista en que los unos se devoran a los otros. La inestabilidad de políticas económicas que se desvanecen detrás de cada cambio ministerial. Quizás haya algo de todo ello en una cara de la medalla, pero en la otra bien podrían ponerse ejemplos de honradez y eficiencia.

Complejidad

Una complejidad semejante no acepta explicaciones fáciles, ni slogans imaginativos, ni recetas mágicas que puedan pedirse o darse desde el medio político. Cualquiera que sea el rumbo que se tome, la Argentina tendrá que pasar por un reconocimiento profundo de su realidad. Que es la de un país que en los últimos 30 años apenas ha crecido económicamente, que, por lo tanto, no ha mejorado su distribución de riqueza, que ha vivido horribles tiempos de violencia, violencia guerrillera, violencia de Estado, y que tiene que proseguir un proceso de modernización apenas iniciado. Y, sobre todo, recuperar la fe en sí mismo. La fe y la ética de trabajo que tuvieron los inmigrantes que en el siglo XIX llegaron de España e Italia con una mano detrás y otra delante, y construyeron su grandeza.

La Argentina ya no es rica, porque hoy ser rico es poseer capital científico, propiedad tecnológica, know how , ventajas competitivas y no sólo recursos naturales. Pero tampoco es pobre, porque tiene gente capaz, infortunadamente muy desconcertada y dividida.

No tiene por qué resignarse a un destino mediocre una nación con capital humano y tantos focos de modernidad que hoy ya refulgen. No tiene por qué. Pero ello pasa por dejar de soñar en lo que "fue" para construir hoy lo que "es"; por no escuchar a los médicos brujos que cada tanto le instalan la ilusión de un mágico elixir que recupera la prosperidad perdida.

 

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Ámbito Financiero),  21 de junio de 2001
"Nunca entendieron en el exterior la convertibilidad y tampoco hoy"

Domingo Cavallo recomendó a los argentinos "mirar su bolsillo y no el riesgo-país". En diálogo con este diario restó importancia a la reacción de los mercados ante las nuevas medidas. "Los inversores extranjeros no entendieron nunca la convertibilidad y tampoco la entienden ahora", dijo. Explicó ayer que no habrá topes salariales para gozar de los nuevos beneficios en el Impuesto a las Ganancias. Esto regirá tanto para aplicar la suba en la deducción especial como en las cargas familiares.

Por Guillermo Laborda y Rubén Rabanal Columnistas de Ámbito Financiero

En una entrevista con este diario, Domingo Cavallo restó importancia a la performance negativa de los mercados ayer y aclaró todas las medidas anunciadas el viernes. «En el exterior no entienden las medidas como tampoco entendieron la convertibilidad», dijo ayer el titular del Palacio de Hacienda.

Cavallo recibió a Ambito Financiero ayer en su despacho en el 5° piso del Ministerio. Restó también relevancia a la evolución del riesgo-país: «Es un tema de los financistas. La gente tiene que mirar su bolsillo y las empresas sus cuentas». También aclaró que no hay límite para las menores deducciones de Ganancias a empleados, desmintiendo un tope a $ 7.000 pesos. Este fue el diálogo mantenido ayer con Domingo Cavallo: Periodista: ¿Cómo analiza la reacción negativa de los mercados a las medidas anunciadas?

Domingo Cavallo: En el exterior fue eso. No ha habido mercados hoy (por ayer) en la Argentina. Las medidas son bien entendidas por los argentinos, por la gente, por los empre sarios, los productores, los que sufren las consecuencias de la recesión que ya lleva tres años y son los que quieren que haya reactivación. Van a entender las medidas en el exterior cuando analicen toda la información.

P.: Si hubiera otro tipo de actitud u otra situación política, ¿piensa que los mercados hubieran reaccionado igual?

D.C.: En el exterior nunca entendieron la convertibilidad. Pensaron que era un tipo de cambio fijo a pesar de que hace 10 años que les vengo explicando que es la libre elección de los argentinos de su moneda, con un peso respaldado. El cambio fijo con el dólar era apenas una etapa y tampoco entendieron por qué queremos ahora tomar como referencia al dólar y al euro. Y entonces como no entendieron ninguna de las dos etapas, no entienden tampoco la convergencia a la nueva convertibilidad. Lo importante es que sea entendida por los argentinos. La convertibilidad desde el 1 de abril del '91 limpió a la economía argentina de la inflación porque fue entendida por los argentinos. En el exterior no la entendieron entonces ni la entienden ahora. Si hubiera sido por el grado de entendimiento externo de la convertibilidad no hubiéramos resuelto el problema de la inflación. Fue gracias a que los argentinos que entendieron de la noche a la mañana su significado que resolvimos un problema que nos afectó 45 años. Ahora resolveremos el problema de competitividad que nos afectó en los últimos años y que provocó la depresión económica actual, porque los argentinos entendemos la nueva convertibilidad con el dólar y el euro, y vamos a entender este factor de empalme o de convergencia como lo llamamos en el decreto que lleva incentivos a los productores de bienes de exportaciones y bienes que compiten con la exportaciones.

P.: La variable que más se sigue en los mercados es el riesgo-país. ¿Cuándo bajará? ¿A qué niveles lo ve a fin de año?

D.C.: Mire, el riesgo-país es algo que deben mirar los financistas. La gente tiene que mirar su bolsillo y los empresarios mirar las cuentas de sus empresas y lo que pasa con el otro lado del mostrador. En lugar de hablar del riesgo-país prefiero hablar de que los productores agropecuarios sepan que el precio al que venden sus productos tiene que mejorar hasta 10% porque además del factor de convergencia hay un efecto positivo de la reducción de retenciones y del ITC (Impuesto a la Transferencia de Combustibles) que se deduce del IVA. Con lo cual si facturan en blanco van a tener alivio en costos impositivos. Les eliminaremos el impuesto a la renta presunta y a los intereses. Lo mismo a los transportistas. La gente pagará desde mañana menos por el peaje. Lo mismo las naftas y el mayor alivio a los trabajadores en relación de dependencia.

P.: ¿Sube el boleto de colectivos?

D.C.: Por el momento se va estudiar la incidencia del ajuste y la Secretaría de Transporte dispondrá lo que corresponde a partir del 1 de agosto. Pero de haber alguna variación será muy pequeña porque no hay incidencia al tener crédito de IVA este sector.

P.: ¿Qué les recomienda a los ahorristas?

D.C.: A mí no me cabe la menor duda de que el rendimiento que hoy tienen los títulos públicos es muy alto y por lo tanto quien compre títulos argentinos y esperen hasta el final van a ganar un alto rendimiento, y en algún momento los van a poder vender si quieren hacerse de liquidez a un precio más alto. No me cabe ninguna duda. Hablo de inversiones a mediano y largo plazo. Yo no le recomiendo a nadie que ande especulando comprando hoy y vendiendo mañana o viceversa. Para quien tiene ahorros es una muy buena inversión.

P.: ¿Es imposible avanzar más en la reducción del gasto público?

D.C.: Lo que la gente cree es en las acciones. Desde el '99 hasta 2001 habrá una baja de $ 5.000 millones en el gasto por total. Hay una suerte de muletilla que tienen analistas del exterior, y también de la Argentina, de decir que la solución «es la baja del gasto público, es la baja del gasto público», como si diciendo eso se resuelven los problemas. Los problemas se resuelven cuando los gobiernos nacional y provinciales junto a los responsables de cada área producen bajas del gasto.

P.: Había ciertas dudas sobre lo que sucederá cuando el IVA comience a pagarse cuando las empresas cobren la factura y no cuando la emiten, que es como funciona hoy. ¿No les genera esto un agujero fiscal durante dos o tres meses?

D.C.: No, al contrario. Hoy entre los sectores que cumplen con sus obligaciones hay una tendencia a demorar la facturación hasta el momento de cobro y entonces terminan pagando el IVA cuando se cobra. Pero si la empresa tiene poder sobre los proveedores obliga a los mismos a facturar y utilizan el crédito fiscal aun cuando no le hayan pagado sus proveedores. Estos proveedores que a menudo son PyMEs obviamente tienen grandes dificultades para depositar el IVA y muchas veces no lo depositan. Pero quien compró y obligó a emitir la factura sí usa el crédito. Ir a lo percibido va a significar adecuar la cobranza y el pago de los impuestos al flujo financiero de las empresas. Por otro lado, como esta medida se toma simultáneamente con la documentación de los saldos técnicos-lo que significa que no se pueden arrastrar hacia adelante-vamos a tener un aumento en la recaudación. Esto será posible porque al encontrar las empresas que pueden movilizar los saldos técnicos que tienen inmovilizado, van a tener mayor liquidez para cumplir con sus obligaciones mensuales como el IVA.

P.: ¿Hay algún límite en el nivel de salarios a partir del cual no rigen los beneficios impositivos anunciados? ¿Es de 7.000 el nuevo límite?

D.C.: No hay ningún límite. El mayor beneficio va en forma creciente desde los que perciben 1.500 pesos a los que perciben 4.000 pesos y después sigue habiendo beneficios pero cada vez menores. Deducciones y cargas familiares. Lo que sucedió fue que cuando hice los anuncios enfaticé que la franja de salarios entre 1.500 y 4.000 dólares se beneficiará más.

P.: Si el euro sube y el factor de empalme o convergencia se reduce ¿restablecen los reintegros?

D.C.: El cambio en los reintegros y aranceles es permanente y teníamos que avanzar hacia una mejor política comercial externa con menos subsidios a exportaciones y menos aranceles a las importaciones.

P.: ¿No piensa que contra la evasión se está avanzando poco y nada?

D.C.: Vamos hacia un IVA que va a ser controlado en su cumplimiento a partir de la información que brindan las cuentas bancarias. Estamos utilizando mecanismos de percepción del impuesto difíciles de evadir. Por ejemplo, el impuesto a las transacciones financieras y el impuesto al gasoil a cuenta del IVA son difíciles de evadir. Quien hoy evade el IVA en parte es capturado por el impuesto a las transacciones financieras, en parte por el gasoil y en parte por las contribuciones patronales. Volvemos a una contribución patronal uniforme de 16% y se toma ya a cuenta del IVA.

P.: Pero se incrementará el trabajo en negro por esto...

D.C.:...Es más difícil evadir las contribuciones patronales que evadir el IVA. Siempre hay incentivos para la evasión de impuestos. Es muy importante empezar controlando que el trabajo no sea en negro sino en blanco. El trabajador es una persona de carne y hueso, si uno la encuentra en el lugar de trabajo ésa es la mejor prueba de que está trabajando. Si el empleador no está cumpliendo con las leyes laborales y previsionales puede ser sancionado. Tenemos que avanzar a un control más estricto de las normas laborales.

http://www.ambitoweb.com/

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Página/12, 23 de junio de 2001
La CTA los llama servicios, el Gobierno guerrilla.

Los organizadores del acto del jueves denunciaron que los desmanes en la desconcentración fueron producidos por policías o espías. Mestre y Baylac (que se cruzó con Maffei) piensan distinto.

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Los desmanes los generaron una decena de enmascarados. En el acto, pacífico, hubo más de 7000 personas.

 Captaron la atención de las cámaras, que transmitieron en vivo los destrozos de varios teléfonos públicos y una sede del Banco Francés. Obtuvieron así uno de sus objetivos y se retiraron satisfechos de la Avenida de Mayo, todavía convulsionada por los incidentes. El grupo de encapuchados armados con piedras, palos y bombas molotov que el jueves apareció en la marcha contra la represión en General Mosconi desencadenó un fuerte debate. Para los organizadores de la movilización, detrás de los hechos están "los servicios de la inteligencia y la policía". Desde el Ejecutivo respondieron anoche con un duro comunicado firmado por el Ministerio del Interior, que repudia "la violencia como método" y califica a los incidentes como "verdaderos actos de guerrilla urbana".

La discusión comenzó temprano, cuando la titular de Ctera, Marta Maffei, se cruzó por radio con el vocero del Gobierno, Juan Pablo Baylac. Durante el diálogo, Baylac negó que el Gobierno haya tenido algo que ver con los hechos y aseguró que "los señores enmascarados" eran "manifestantes que participaron de la marcha". Maffei, indignada, respondió con duras acusaciones al Gobierno, a quien consideró "el responsable de lo ocurrido". "La policía no hace nada y nunca detiene a nadie. Uno tiene fuertes sospechas. Los servicios de seguridad están permanentemente entremezclados, están en las movilizaciones, pero nunca pueden detectar a estos grupos violentos", acusó.

El ex concejal del Frepaso y líder de los desocupados de La Matanza, Luis D’Elía, compartió las críticas de Maffei: "El Gobierno está buscando enrarecer el clima, está tratando de asociar al desocupado o piquetero con la guerrilla, con el terrorismo y la violencia. Es una cosa muy jodida lo que están haciendo", dijo a Página/12. Según D’Elía, datos y hechos recientes confirman las sospechas de los líderes sindicales. "Un policía de civil les dijo a los fotógrafos que vayan a un lugar que no tenía ningún tipo de importancia periodística porque allí iban a pasar cosas. Además, esas personas (que protagonizaron los disturbios) respondían a consignas militares. Y el lugar estaba lleno de policías pero justamente en esa cuadra, donde hay un banco, no había ninguno."

Estas sospechas serán uno de los temas principales de la reunión que hoy a la mañana tendrá lugar en la sede de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Uno de los asistentes será el propio D’Elía, quien comparó los acontecimientos de los últimos días con hechos similares ocurridos durante la presidencia de Carlos Menem. "A mí siempre me sorprendía en la época de (Carlos) Corach, lo funcional que era Quebracho a Menem", comentó. Tanto él como Maffei creen que desde la SIDE se están ideando operativos contra las centrales sindicales, los desocupados y los piqueteros. "No son inocentes ni los servicios de inteligencia ni la policía", dijo ayer a Página/12. "Hay una voluntad del poder político de generar la sensación de que acá hay subversión y violencia. Creo que el Gobierno ha sostenido la tesis de una especie de subversión para justificar la presencia de Gendarmería", agregó.

Mientras en sindicatos y centrales sindicales analizan con preocupación los últimos incidentes, en la Casa Rosada culpan a "dirigentes gremiales" que no se hacen responsables "de sus propias acciones". El encargado de defender esos argumentos fue Baylac, quien justificó con una pregunta esa línea de pensamiento: "¿Cuál es el beneficio de hacer una operación destinada a promover la violencia?". D’Elía respondió: "Hay que preguntarle a Carlos Becerra (titular de la SIDE)".

El Gobierno pretendió cerrar la polémica con un comunicado firmado por el Ministerio del Interior que conduce Ramón Mestre. Consideró "lamentable que se intente aprovechar la difícil situación por la que atraviesan algunos sectores de la sociedad para producir actos de inusitada violencia" y agregó que "el gobierno nacional repudia la violencia como método y convoca a buscar la solución de los problemas". Después, el comunicado rechazó las críticas sobre la dura represión ejercida en Salta (que costó dos muertos) y criticó a quienes reivindican "como actitudes ejemplares verdaderos actos de guerrilla urbana". De las acusaciones, ni una palabra.

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Página/12, 23 de junio de 2001
CAFIERO VIAJO INESPERADAMENTE A GENERAL MOSCONI Juampi se mandó por la suya

El Gobierno quería presentarse recién el lunes. Pero, tras un llamado de un obispo, Cafiero viajó y ya dialogó con los piqueteros.

Por Marta Dillon* y Martín Piqué * Desde General Mosconi

 El teléfono del ministro de Desarrollo Social, Juan Pablo Cafiero, sonó a 1424 kilómetros de General Mosconi. Se encontraba en su despacho, a pocas cuadras de la Plaza de Mayo. Cuando la voz del otro lado de la línea se presentó, no pudo contener la sorpresa: era el obispo de Orán, Jorge Lugones, quien le pedía que viajara a la provincia para mediar en el conflicto que afecta a la región. Cafiero meditó la decisión en soledad y decidió volar a la zona. Según uno de sus voceros, recién informó al Presidente de todas las novedades cuando llegó al aeropuerto de Salta. Desde allí anunció su "compromiso de implementar un plan de desarrollo productivo" y también llamó al gobernador Juan Carlos Romero, quien se limitó a facilitarle el helicóptero que aterrizó, a eso de las 8 de la noche, en una cancha de fútbol próxima a la plaza central de Mosconi. Al cierre de esta edición, el ministro dialogaba con los líderes piqueteros José "Pepino" Fernández, Rodolfo "Chiqui" Peralta y Oscar "Piquete" Ruiz en la capilla del pueblo. Antes, había dialogado durante varias horas con varios vecinos ligados a la Iglesia.

La imprevista visita de Cafiero puede ser interpretada como un claro gesto de diferenciación respecto del gobierno nacional. En el Ejecutivo parecían confiar en que el paso del tiempo mejoraría la situación en el área del conflicto. Pero el titular de la cartera de Desarrollo Social prefirió viajar a Salta, a pedido de monseñor Lugones. Y para ilustrar su posición, reconoció que "algunos sólo son sensibles a los piqueteros de guantes blancos" pero que su "deber" era "dialogar con la gente que reclama trabajo".

Cafiero pensaba ir primero a Tartagal y recién después a Mosconi. Pero al final llegó directamente a la ciudad que el domingo vivió la represión de la Gendarmería. Una vez allí, el funcionario se dirigió a la capilla del lugar, que queda enfrente de la plaza en la que los manifestantes instalaron carpas y encendieron fogatas. Ese fue el escenario de las distintas charlas que mantuvo Cafiero, primero con el cura local y varios miembros de la Pastoral Social, compuesta por dirigentes de la comunidad aborigen, el juez de paz, un médico, comerciantes y representes de PYMES. Después, pasadas las 11 de la noche, bajo un frío polar, se sumaron al encuentro los líderes piqueteros que el juez federal Abel Cornejo considera "prófugos" por sedición.

La llegada del ministro causó sorpresa. Muchos de los pobladores de la ciudad no se enteraron de su arribo hasta muy avanzada la noche. Una vez que conocieron la novedad, algunos comenzaron a acercarse a la puerta de la capilla, aunque en la plaza muchos advertían que si se dejaba "debilitada" la plaza la Gendarmería podría actuar con más facilidad y desalojarlos del centro del pueblo. Por eso, decidieron esperar entre las carpas hasta que llegara el momento de conversar con Cafiero. "Queremos un diálogo oficial con el Gobierno", decían por entonces varios referentes de los piqueteros.

Durante la reunión, que comenzó después de las 11, los líderes del corte de ruta reprimido por la Gendarmería el domingo último negociaban su entrega a la justicia, con la condición de que se les otorgaran garantías y que después le permitieran volver a Mosconi. Sus vecinos amenazaban que si "los changos" quedaban detenidos, ellos quemarían la iglesia de la localidad, casualmente la sede de las negociaciones.

Unas horas antes, en la capital provincial, Cafiero había explicado el propósito de su viaje relámpago y, además, había anunciado la implementación de "una propuesta productiva y de contención social" para Tartagal y Mosconi. Ese proyecto está en manos del secretario de la Pequeña y Mediana Empresa, Enrique Martínez. El ministro explicó que ese plan generará "empleo genuino y durable en la zona" y subrayó que esa tarea de reconversión debió haber sido realizada "cuando se privatizóYPF". Martínez viajará el lunes a Salta. Iba a ser el primer representante del Gobierno que llegara ahí después de los cortes, pero Juampi Cafiero cambió la agenda.

En sus declaraciones, realizadas en el aeropuerto de Salta, al mediodía, Cafiero aprovechó para criticar al menemismo, al que consideró responsable del abandono del norte de la provincia, una región que durante mucho tiempo creció en torno a las refinerías de la ex empresa petrolífera estatal. Ese fin, seguramente, lo llevó a subrayar la necesidad de "estar presentes donde es más visible el abandono de los últimos diez años".

 

Clarín, 23 de junio de 2001
LA CRISIS SOCIAL: INICIATIVA PARA BUSCAR UNA SOLUCION AL CONFLICTO DE GENERAL MOSCONI
Cafiero viajó como adelantado del Gobierno al norte salteño


El ministro se reunió con el gobernador Romero · Y después recorrió Mosconi · El lunes llega una comitiva oficial para iniciar un plan productivo en la región

Si ninguna sorpresa se interpone en el camino, el lunes partirá a Salta una comitiva del Gobierno nacional, con un plan de forestación para la zona de General Mosconi con el que esperan crear 5.000 puestos de trabajo para desactivar el conflicto que produjo dos muertos en esa región el domingo pasado.

Pero ayer mismo, el ministro de Desarrollo Social, Juan Pablo Cafiero, se adelantó a la delegación del Gobierno y viajó a Salta para dialogar con los manifestantes que tuvieron cortada la ruta 34 la semana anterior y que se enfrentaron a la Gendarmería, en una batalla a tiros que dejó más de treinta heridos (ver Negociación...)..

El viaje de Cafiero sorprendió a los integrantes de la Secretaría de Pequeñas y Medianas Empresas, quienes encabezados por su titular, el ingeniero Enrique Martínez, preparan una comitiva de una decena de personas para poner en marcha lo que denominan "un plan productivo".

Ante una consulta de Clarín, los voceros del ministerio comandado por Cafiero aseguraron que el ministro viajó "en nombre del presidente Fernando De la Rúa" para negociar con los manifestantes. En primer lugar, aterrizó en la capital salteña y se reunió con el gobernador provincial Juan Carlos Romero, quien le pidió que iniciara el diálogo con habitantes del lugar y con organizaciones intermedias, pero que no formalizara como interlocutores a aquellos manifestantes vinculados a los hechos de violencia del domingo último.

Después, Cafiero viajó a Orán, donde se reunió con el obispo local, Jorge Lugones, y luego se dirigió a General Mosconi, donde anoche intentaba iniciar los contactos con los manifestantes lugareños.

En tanto, De la Rúa habló ayer en Paraguay, donde participa de una reunión de presidentes del Mercosur, y desestimó que fuera a haber negociaciones con los piqueteros al punto de calificar de "actos delictivos" a algunas de las acciones protagonizadas por los manifestantes.

Al margen de las disputas por el protagonismo en el Gobierno, ayer surgieron las primeras precisiones acerca de cómo será el plan con el que el oficialismo intenta contener los desbordes sociales en General Mosconi. Según fuentes del Gobierno, el esquema está consensuado con el ministro de Economía, Domingo Cavallo, y tiene las siguientes características.

· Se trata de un programa de forestación intensiva, que permitiría generar puestos de trabajo con relativa rapidez. El director de Forestaciones, el radical misionero Ricardo Barrios Arrechea, trabaja en las líneas definitivas del plan.

· Se calculan que en esa región salteña existen 400 mil hectáreas aptas para la forestación. En la zona existen 30 aserraderos y algunos de ellos están en desuso.

· El Gobierno estaba ayer en la búsqueda de empresas que quieran instalarse en la zona para integrarse al plan, y para ello ofrecía subsidios estatales.

· También inició contactos con la Federación de la Industria Maderera y con miembros del gobierno del Chaco, que comanda el radical Angel Rozas y que viene practicando desde hace años un fuerte plan de explotación forestal para combatir la desocupación en esa provincia.

Ayer en la Casa Rosada hacían los últimos retoques a lo que denominan "un enfoque diferente" para resolver la cuestión social en el norte salteño. Con el plan de forestación esperan encontrar una vía de solución alternativa al de los planes Trabajar, con el que hasta ahora las autoridades nacionales y provinciales no han podido dar respuesta satisfactoria a los reclamos de los desempleados en la región.

El Gobierno nacional y la gobernación salteña buscaron ayer limar las últimas diferencias para que se produzca el envío de la comitiva oficial, el lunes próximo. Al llegar anoche desde Paraguay, el presidente De la Rúa prefirió no arriesgar cuándo será la salida. "Irán cuando sea oportuno", se cubrió el Presidente.

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